miércoles, 2 de octubre de 2013

No te lo Prometo...

Prometo admirarte con lujuria
Prometo irrumpir en tus sueños
Prometo entregarme sin lamentos
Prometo caminarte en silencio
Prometo habitarte sin pedir permiso
Prometo obsequiarte mi cuerpo
Prometo recorrerte entero
Prometo quemarte con mis besos
Prometo arañarte de deseo
Prometo enredarte en mis manos
Prometo hundirte de deseo
Prometo asfixiarte en mis pechos
Prometo  lamerte desbocadamente
Prometo cobijarte en mi sexo
Prometo empaparte en mi deseo
Prometo ensordecerte con mis gemidos  
Prometo despeinarte a bocados
Prometo saciar tus ensueños
Prometo erectarte cada noche
Prometo zarandearme con desvelo
Prometo retorcerte de apetito
Prometo beberte con esmero
Prometo aturdirte con mi cuerpo
Prometo relamerme en cada gota
Prometo arrancarte mil excesos
Lo que no puedo prometerte…
Es que no mueras en el intento.  


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Detenidos ambos

Las agujas del reloj golpean la madrugada
Y cada golpe invita a hacer y ser un suspiro
Una vez más estoy ahí, donde no puedo salir,
Haciendo pasado con mi mente y mi cuerpo.  

Y miro las agujas y las obligo a torcer su ritmo,
Y las llevo conmigo a andar al pasado.
Busco el momento justo en que la maquinaria fallo,
Busco el segundo fatídico que torció el andar.

Y por más que busco, no encuentro ni una señal,
Y golpeo el reloj con mis puños, e insiste en seguir,
Y le grito hasta perder la voz, pero no entiende,
El reloj no ve qué perdí, y tampoco sabe cuándo.

Me pongo de pie llena de ira y lo descuelgo,
Lo golpeo con el puño cerrado y rompo el vidrio,
Y aunque me sangren ambas manos no me detengo,
Tomo las agujas hasta sentir que la maquina se detiene.

Y lloro con el reloj hecho pedazos en mis piernas
Y miro las agujas, ahora detenidas, a no sé qué hora,
Y las tomo con mis manos y las acaricio,
Porque siento que es acariciar al pasado.

Y en ese instante las miro y las muerdo,
Las retuerzo, las piso, las escupo, las odio,  
Porque me doy cuenta que el pasado
Me hizo romper más que un reloj con el puño.

Y lo miro, y sus agujas ya no golpean la madrugada,
Y es entonces cuando noto que ese reloj
En silencio también me recuerda a vos,
Golpeándome con mutismos cada madrugada.

Y  me doy vuelta y te busco, si a vos,
A ese que me dejo como el reloj, a golpes,
Rota y tirada sobre sus piernas,  mirada,
Retorcida, pisada, escupida y odiada.

Pero no estás, ni siquiera me sostuviste
En el momento en que me hice pedazos,
No intestaste esgrimir ni una sola palabra,
Una vez mas, ese silencio letal que agudiza el dolor.

Y armo el reloj, o eso intento, pero no funciona,
Y lloro, pero de nada sirve… lo abrazo,
Sigue roto, pareciera burlarse de cada lágrima,
Y tengo la certeza, no volverá a ser el mismo.

Pero no desisto, no es mi estilo,
Lo miro detenidamente, detenidos ambos,
En un tiempo que no reconocemos,
En un futuro que no pensamos nos iba a romper.

Y seguramente si el reloj me preguntara ¿por qué?
Yo le explicaría dulcemente que me enoje,
Que me perdone, que no podía verlo más,
Ni un solo segundo, girar hacia donde no me gustaba.

Entonces decido colgar el reloj roto,
Y aceptarlo así, detenido en ese instante,
Con su vidrio hecho pedazos y sus agujas retorcidas,
Pero colgado en la pared, irreprochable.

Y yo si me disculpo, y me arrepiento de cada golpe,
Y no lo reemplazo por otro, nada ocupa su lugar.
En ese espacio de mi pared esta él, el reloj que destroce,
A golpes, una tarde de mayo, vaya a saber a qué hora. 


domingo, 8 de septiembre de 2013

UN ESCONDITE

Pasos acelerados
Un escondite.
Te vi arrastrarme,
No me resistí.

Una pregunta,
Media respuesta,
Un beso en cada rincón,
Y me encendí.

Respiración y sudor,
Una orden taciturna
 A mis besos,
Te obedecí.

Manos aceleradas,
Caricias obscenas,
Versos enredados,
Te encendí.   

La ropa desmedida,
Mi piel expectante
A tus manos,
Viceversa.

Mis labios y tu cuello,
Los tuyos y mis pechos,
Tus manos firmes
Y mis caderas en entrega.

Tu sexo,
Mi sexo,
Expectantes,
El deseo.

Dos cuerpos,
Un abrazo,
El roce,
La excitación.

Me voy,
Te vas,
Y un pendiente
En invierno. 


martes, 23 de julio de 2013

Las palabras en fuga de una fugitiva

Las líneas azarosas de un escrito
Por lo general devienen de un pretexto,
Repleto de pasiones sombrías,
Qué lejos se está por resolver.

El problema de esta placentera aventura
Se presenta cuando devienen del miedo,
Producto final de la claridad
De saberse en desgracia, en riesgo.

La  contrariedad de estas líneas azarosas,
Nace cuando noto que el miedo,
No es más que la certeza de haber perdido
Una batalla que todavía no me anime a dar.

La molestia nace cuando ese miedo deriva
Del sadismo de auto infringirme el dolor,
Hasta sangrar por cada poro de mi piel,
Sin siquiera rozar el placer de ser masoquista.

Y acá me encuentra mi presente
Paralizada y dolorida con mis propios golpes.
Sin palabras, entumecida, asustada,
Por  fantasmas que visten mis sabanas.

Y acá estoy, arrojando a la madrugada
Preguntas que solo yo respondo,
Con argumentos  indemostrables,
Que carecen de lógica posible.

La tesis de la antítesis retorcida,
Las palabras en fuga, y una fugitiva,
Que se niega a reanudar caminos
Empedrados con hilos de angustia.

Retorcida en un eterno dilema
En el que macere la pasión a reveses
Y del que una vez más florezco
Agobiada de girar triangularmente.

Y acá estoy, confundida en la certeza,
Que esta batalla, aunque no quiera,
Me encuentra con la piel gastada,
Pero armada con la insensatez.

Solo me queda tomar la decisión
De responder tu declaración de guerra,
Y salir a vestir tu piel con mis manos
Y mis besos con tu boca… o quizás no…















lunes, 20 de mayo de 2013

PIEL


La piel es el órgano más extenso del cuerpo
Y a pesar de su infinita extensión,
Es el más inteligente, sin lugar a dudas.
Es la piel la primera en sentir el frio
De los primeros días de abril.
Y es la misma piel la que se enciende,
En estas semanas de mayo.

Es la piel la que toma el mando
Cuando las caricias de otro
Navegan los espacios correctos.
Es la piel la que manda en la cama
Allí donde el mundo parece terminar.
Es la piel la que encuentra el camino
Y la que recorre esa otra piel, que viaja a la par.

Es la piel la que marca el ritmo del placer,
Y es la piel la que se sala en sudor,
Es la que se humedece con cada beso,
La que se zarandea en movimientos.
Es la piel la que se abre o retira.  
Esta tarde de mayo, soy mi piel…
El resto del mundo puede esperar. 


martes, 7 de mayo de 2013

Mr SARAZA


Muchas veces me hicieron promesas absurdas
Y otras tantas me mintieron en la cara,
Lo tuyo fue inaudito… fingiste ser otro,
Hoy, para mi sos un desconocido.  

No me molesta en lo mas mínimo
Que se hayan cruzado otras sabanas…
Me indigna que hayas sido desprolijo,
Que me hayas dejado darme cuenta....

Al final me enamore de un hombre inteligente
Y me quedo con un EX desprolijo y predecible...
A mí ayer me enamoraba que me sorprendas,
Y hoy me rio de tu previsibilidad…  

No me molestan en lo más mínimo tus formas,
Me molesta que hayan sido para mí,
El reverso y el verso de tu peor perfil.
Quedate en el ostracismo, te calza perfecto.

De esta relación me voy con la frente en alto...
Y me llevo tus dos poemas roídos,
Y un par de cuernos evidentes…
Además de un derrotero de mentiras…

Me voy de la sala, esta función no me interesa,
Una comedia de terror con actores de baja calaña
Y el final que jamás hubiese imaginado...
La pluma te quedo grande para escribirlo mejor.

Hoy ya no se que de lo que hiciste y dijiste fue real...
Hoy me seco las lágrimas y te entierro...
Tu epitafio dice "parecía un hombre con todas las letras"....
 Hoy no te dedico una poesía… Las musas están de luto… 

Hoy me visto con mi piel, la que disfrutaste, 
y la que hoy ni un rastro tiene de tus manos.
Hoy le sonrió a otros hombres y me río de vos..
No era posible, yo como la pluma, también te quede grande. 


lunes, 15 de abril de 2013

El escorpión y la distancia como excusa


Miles de veces desordené tus átomos
Y de esas miles, cientos te hice aparecer…
Cada vez que lo hacías, salías de atrás mío
Porque ahí habitabas, en mi espalda, mi guardián!

Y desde mi espalda investigabas mis movimientos
Con tus manos posadas en mis caderas….
Y me indicabas el camino por sobre los hombros
Mientras dulcemente me besabas el cuello.

Y en cada beso unías tus labios y tus manos,
Que permanecían sosteniéndome allí,
Donde a mi espalda se le antoja finalizar
Para transformarse en caderas vehementes.

Pero un día me soltaste las caderas
Y sellaste tus labios… y como si eso no bastara,
Te pusiste delante tapándome el camino,
Y me cerraste la boca, y callaste mi amor.

Mi edad, mis tiempos… que paradoja…
Fue mi juventud la que me permitió
Regalarte estos días sin medir un solo limite,
Fue justamente mi juventud, la paradoja.

Y fingiste palabras inventando argumentos.
Yo jamás te inventaría, vos eras en tu ser,  
Con tus defectos y virtudes, plenamente mío,
Y en ese orden los elegía… y los miraba con amor.

Y afirmaste borrar repentinamente mi nombre,
Aunque no tengo dudas que aun lo lleves tatuado.
Porque siento que te gano la razón, del sin razón,
Y porque estoy segura que mis ojos, son los tuyos.

Porque sé que tus manos no encontraran jamás
 Mejor lugar para reposar que mi suave piel…
Esa piel inexperta que se entrego a la tuya
Dejando de lado las diferencias de texturas y olores…

Si yo te entregue mi tiempo hasta acá,
Fue porque soy consciente que eso es lo que me sobra…
Vos solo debías relajarte para saborearme
Con tu sabiduría, la que jamas ostenté.

Esa era la conjunción: juventud y sabiduría,
Conocimiento y frescura risueña,
Pasión y pausa para verme andar
Ese camino que gastaste y decidiste reavivar.  

Pero no, te gano el atropello y me dejaste herida…
Al final, vos también sos un escorpión…
Yo también se que no me matas,
Y sé que este suicidio no tiene argumentos.

Te escondiste en las metáforas,
Y borraste mi nombre propio
Porque no te animas a pronunciarlo,
Porque ambos sabemos que aun te eriza la piel.

Es una lástima que no veas lo que te hiciste,
Renunciaste al ardor de mi piel,
Renunciaste cobardemente al amor
Con la distancia como excusa.

Y con estas palabras, temblando, te entrego el puñal, 
Para que lo hundas sin un solo pretexto más…
Estoy acá, derrumbada y esperando,
La estocada del final al que jamás intente arribar.



domingo, 7 de abril de 2013

OTOÑO


Es una noche de otoño
De esas que te hielan la piel,
Es una noche ricotera
De palabras prestadas.

Retomo la salida del laberinto
Que supo ser la entrada,
Estoy dando pasos hacia atrás
Enredada en las hojas caídas.

Confusa como nunca,
Pensando en desandar el camino,
Pretendiendo una tregua
Que aquiete los pensamientos.

Retomo la rutina del verso
Y vuelco el vaso de lágrimas
Sobre el teclado golpeado
Por la furia de cada letra.

Hago una pausa y me abrazo,
Me tomo las lágrimas del vaso
Que indefectiblemente volví a llenar,
Miro la hora y desisto…


Esta noche helada de otoño,
El frio del cuerpo se compara
Con el frio del cursor, que no entiende,
Del frio de un alma,  una noche de otoño.