El desgano se apoderó de esta incipiente tarde
Y tarde noto que es lo que me arroja aquí…
¡Tu necedad y tu sordera constante enmudecen!
Allá afuera al sol se le antojó brillar por horas…
Siento que las palabras se tornan absurdas
Y que el silencio es un arma que no quiero empuñar.
¿Por qué insistir en leer aquello que no se escribió?
Las entrelineas no fueron inventadas aun…
¡Y este alma solo sabe explorar sus verbos simples!
Si no entendés lo que digo…
Nada más tengo que decir…
Si nada mas tengo que decir…
Callo…
SILENCIOS
Exiges que hable…
Hablo y una vez más no entiendes…
Absurdo y cruel círculo que no se circular…
LLANTO
ANGUSTIA
GRITOS
Y vuelvo a ese lugar en el que soy plena y feliz….
Las palabras… aunque no las entiendas…