viernes, 23 de noviembre de 2012

Al otro lado de la VICTORIA



Las luces del cine se encienden
Los espectadores están inmóviles
Miran pasar los títulos atónitos,

Incesantes, uno tras otro.


Detrás de cada titulo el silencio
ruedan lagrimas por las mejillas,

un deseo,  lamentos,  suspiros,  
la esperanza del eterno retorno…


Nadie se para, las luces altas,
No queda un extra por anunciar,
Pero nadie abandona el lugar,
Se empuñan a las butacas.


Los ojos se mueven de  la pantalla
Y Comienzan a cruzar miradas
Dedos en “V”, se rasgan las butacas
Abrazos, comienzan a pararse.


No es la proyección, Es “El” protagonista,
Que les recordó a cada uno quien era,
y que hay seguir, el camino está marcado.
Nos vemos al otro lado de la victoria.