Es una noche de otoño
De esas que te hielan la piel,
Es una noche ricotera
De palabras prestadas.
Retomo la salida del laberinto
Que supo ser la entrada,
Estoy dando pasos hacia atrás
Enredada en las hojas caídas.
Confusa como nunca,
Pensando en desandar el camino,
Pretendiendo una tregua
Que aquiete los pensamientos.
Retomo la rutina del verso
Y vuelco el vaso de lágrimas
Sobre el teclado golpeado
Por la furia de cada letra.
Hago una pausa y me abrazo,
Me tomo las lágrimas del vaso
Que indefectiblemente volví a llenar,
Miro la hora y desisto…
Esta noche helada de otoño,
El frio del cuerpo se compara
Con el frio del cursor, que no entiende,
Del frio de un alma, una noche de otoño.
